Un portátil se alimenta típicamente con 20 voltios de corriente directa proveniente de un adaptador especial de unos 65 vatios. Sus componentes como la motherboard, unidad óptica, etc. deben consumir poca energía y ser especiales en tamaño y tecnología para ahorrar energía. Los microprocesadores de portátiles son más pequeños que los de escritorio pero pueden ser de alta gama. La pantalla de cristal líquido es un elemento tecnológicamente avanzado que le da personalidad al portátil.