Este poema es una carta de una madre a su hija para desearle un feliz cumpleaños. La madre expresa su inmenso amor y gratitud por su hija, recordando el día en que nació y lo feliz que la hizo. Aunque su hija ya es toda una mujer, la madre siempre la verá como su niña preciosa. Le desea lo mejor y que Dios la bendiga en su día especial.