EL FEMINICIDIO
ACADEMIA REMINGTON
Alexandra Stefania Escobedo Carrillo
ACADEMIA REMINGTON
El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha
reconocido este lunes que la violencia que sufren las
mujeres en México sigue en aumento. En los primeros
cinco meses de 2021, los feminicidios se han
incrementado un 7,1% con respecto al mismo periodo
del año anterior, según los datos que ha aportado la
secretaria de Seguridad Pública, RosaIselaRodríguez. De
enero a mayo, 423 mujeres han sido asesinadas por
razón de su género. Otros delitos como las violaciones
todavía han crecido más: un 30% en comparación con los
mismos meses de 2020, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
La violencia contra las mujeres se ha convertido en un tema espinoso para el Gobierno mexicano. Los desaires
del Ejecutivo van desde el blindaje del Palacio Nacional ante la manifestación del 8 de marzo hasta la constante
minimización del presidente de los problemas que afectan a las mexicanas exclusivamente por su género. Pero
este lunes, López Obrador ha tenido que aceptarlo desde su conferencia matutina: “Ha habido un incremento
en feminicidios, lamentablemente, y en violencia familiar”.
Rodríguez ha presentado hoy las cifras de la secretaria de Seguridad Pública en materia de feminicidios que
incluyen 11 mujeres más asesinadas que las que agrupa el Secretariado Ejecutivo en su informe de mayo. De los
423 asesinatos de mujeres, el 57,4% de los casos se concentra en ocho entidades: Morelos, Sonora, Quintana
Roo, Colima, Jalisco, Sinaloa, San Luis Potosí y Chiapas. Y un 8% de ellos ha tenido lugar en solo cinco ciudades
(Culiacán, Tijuana, Juárez, Guadalajara y Monterrey). El delito de feminicidios, acuñado en México por la
antropóloga Marcela Lagarde, con base en el término inglés femicide originado en 1976, está tipificado en el
país desde 2012. Y hace referencia a los asesinatos cometidos contra mujeres, niñas y ancianas por el hecho de
ser mujeres. “Hay una violencia extrema contra ellas no porque estén en una guerra o en un conflicto armado,
sino por su condición de género”, explicaba Lagarde.
Este lunes, la secretaria de Seguridad ha reiterado el plan del Gobierno para acabar con esta lacra, que incluye
un gabinete de género para avanzar en la agenda de los derechos de las mujeres y 100 integrantes de la Guardia
Nacional que ayudan a las fiscalías estatales especializadas en estos crímenes. Además, ha destacado que en
entidades como Ciudad de México, todo homicidio, cuya víctima es mujer, se inicia como feminicidios.
Feminicidio se refiere al asesinato de una mujer por el hecho de serlo, el final de un continuum de violencia y la
manifestación más brutal de una sociedad patriarcal. Este fenómeno ha sido clasificado según la relación entre
víctima y victimario en cuatro categorías: Feminicidio de pareja íntima, Feminicidio de familiares, Feminicidio
por otros opresiones que viven las mujeres día a día. El feminicidio hace parte de las múltiples y complejas
violencias contra las mujeres, y no puede entenderse sólo como un asesinato individual, sino como la expresión
máxima de esa violencia, en la conocidos y Feminicidio de extraños, todos estos atravesados por las diferentes
que el sometimiento a los cuerpos de las mujeres y extinción de sus vidas tiene por objetivo mantener la
discriminación y la subordinación de todas.
Según el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, “el feminicidio se entiende como un fenómeno
social, cultural y político que atenta contra la vida de las mujeres, es decir, es el asesinato de mujeres por parte de
hombres que las matan por el hecho de ser mujeres”.
Los feminicidios son asesinatos motivados por la misoginia y expresan situaciones extremas de violencia contra
las mujeres y niñas con diversas formas de humillación, abandono, terror, maltrato físico y emocional,
hostigamiento, abuso sexual, incesto, entre otros”.
El otro día leí que en el mes de agosto se reportaron 129
feminicidios en la ciudad de Tijuana. No estoy segura de la
confiabilidad de la fuente, pero no me cabe duda de que el
concepto de feminicidio ha cambiado la historia de nuestro país. Yo crecí en un México donde existían los
asesinatos de mujeres y de personas afeminadas, pero no había ni un solo feminicidio. La palabra, y por lo tanto
el significado que engloba el concepto, sencillamente no existía. Esto puede parecer un problema semántico,
pero la historia de los feminismos y de los movimientos sociales es clara al mostrar que la designación de las
desigualdades vividas por medio de conceptos específicos fortalece las causas de lucha. Al asignarle un nombre
propio al tipo de asesinato en el que el género de la víctima esa inestable conjugación de sexo biológico e
identidad sociocultural juega el rol más importante, reconocemos que se trata de un fenómeno distinto a otras
formas de violencia y podemos así buscar formas particulares para combatirlo.
La importancia que tiene el concepto de feminicidio no es trivial, sobre todo para el contexto mexicano
contemporáneo. Buena parte de la discusión pública sobre el tema consiste en debatir la validez del concepto,
sus implicaciones, y las formas por medio de las cuales se lleva a juicio un caso de feminicidio. Entre tales
preguntas, sin embargo, resulta fácil perder de vista que el concepto de feminicidio, como todos los conceptos,
tiene una historia. ¿De dónde viene, pues, el concepto? ¿Cuándo y por quién fue inventado? ¿Qué cambios en
significado ha sufrido el concepto y qué nos dicen estos cambios? Todas estas preguntas se pueden resolver por
medio de la historia conceptual, una rama especializada en atender el cambio histórico por medio del estudio
de la evolución de las definiciones de conceptos sociopolíticos.
En general, el concepto de feminicidio designa el asesinato de mujeres por razones de género; es decir, el
asesinato de mujeres porque son mujeres. La traza genealógica de la invención del concepto de feminicidio es
decir, el primer uso registrado de la palabra ocurrió apenas hace 40 años, en 1976, cuando tres feministas
radicales, dos norteamericanas y una libanesa, definieron el concepto en el “Primer Tribunal Internacional de
Delitos Contra Las Mujeres” celebrado en Bélgica. Este congreso funcionó como un conversatorio masivo entre
feministas provenientes de todos los continentes. Para entender este gesto definitorio, es importante recordar
que los feminismos radicales de los años sesenta y setenta promovían una agenda de militancia política cuya
plataforma se sostenía sobre el eslogan “lo personal es político.” El interés primordial de estos grupos de
feministas era justamente llevar aquello que se consideraba personal, como por ejemplo la sexualidad, a la
esfera política, donde se pudieran politizar las experiencias. Pronto, este intercambio de experiencias
individuales se convirtió en una demanda colectiva de justicia, sobre todo de justicia sexual.
En el Primer Tribunal, existió un conversatorio específico sobre femicide (distinto a feminicidio) propuesto por
la feminista radical norteamericana Diana Russell
en el cual se invitó a que tres mujeres dieran
testimonios para poder definir el concepto. Debido al
carácter colectivo de los conversatorios de los
feminismos radicales de los años setenta, la
definición de femicide fue también colectiva y en las
memorias del tribunal quedó escrito que con el
propósito de llenar el concepto de significado, Louise
Merille leyó 17 noticias sobre este tipo de asesinatos
que recopiló en películas y en periódicos de
San Francisco; la poeta Pat Parker leyó su poema
Womens lauchero el cual habló del asesinato de su
propia hermana a manos de su marido; y una
mujer libanesa, cuyo nombre no aparece en las memorias oficiales del Tribunal, dio dos ejemplos de cómo
familiares hermanos y tíos asesinaban a las mujeres en el contexto libanés de la época. Fue por medio de estos
tres testimonios y de las conversaciones que surgieron en el formato de un diálogo internacional sobre la
violencia a las mujeres que el concepto femicide fue definido por primera vez en la historia. Sin embargo, la
definición se estabilizó una vez que Russell publicó el libro Femicide: The Politics of Women Killing en 1992
donde definió el concepto como “misogyinist killing of women by men”: el asesinato misógino de mujeres
perpetrado por hombres. Fue esta definición la que sería reinterpretada para el contexto mexicano.
El concepto de feminicidio se popularizó en el marco de los acontecimientos de Ciudad Juárez. Entre 1993 y
2012 se registraron en Ciudad Juárez más de 700 asesinatos violentos de mujeres, de las cuales la mayoría
presentaba evidencias de violencia sexual. Ante el desconcierto de la comunidad mexicana e internacional, así
como ante la falta de conceptos que pudieran dar respuesta sobre el porqué de este tipo de asesinatos, la Dra.
Marcela Lagarde y de los Ríos propuso enmarcar lo que sucedía como feminicidios, refiriéndose a la traducción
del concepto femicide pero en un contexto diferente. Para que elconcepto de feminicidio tuviera repercusiones
positivas sobre la realidad material, fue necesario sacarlo del ámbito meramente académico y convertirlo en un
concepto legal. Por lo tanto, la antropóloga mexicana definió el concepto utilizando el discurso internacional
sobre los derechos humanos de las mujeres. Así, por medio del estudio de la historia de las convenciones
internacionales de derechos humanos y de derechos de las mujeres, la Dra. Lagarde señaló al Estado Mexicano
como complaciente con los crímenes de género y con los feminicidios en razón de que el país no se encontraba
(ni se encuentra aún) capacitado para garantizar a las mujeres el acceso a una vida sin violencia, a pesar de que
se había comprometido a ello al firmar varias convenciones internacionales al respecto.
A diferencia del casode femicide para las feministas en los setenta, en México ladefinición de feminicidio señala
alEstado Mexicano como principal culpable por suincapacidad de salvaguardarla vida de las mujeres. Mediante
la visibilizarían que organismos nacionales e internacionales le dieron a los casos de Ciudad Juárez, así como a
la incapacidad del Estado de garantizar una vida sin violencia de género, México se convirtió en el primer país
del mundo donde se creó una ley que tipificó y criminalizó el feminicidio como un delito específico producto de
la violencia feminicida, definida en el Diario de la Federación como la forma más extrema de violencia hacia las
mujeres producto de la violación de derechos humanos por conductas misóginas e impunidad que pueden
culminar en el homicidio.
De ahí en adelante fue cuestión de tiempo para que la
exigencia por la justicia se convirtiera en una obligación
democrática de la ciudadanía mexicana. Esto se puede
analizar fácilmente en el incremento de las marchas
feministas en contra de la violencia feminicida, así como en las exigencias de colectivos regionales y nacionales
que buscan justicia para los familiares de las víctimas. El alcance del concepto de feminicidio en nuestro país ha
sido tan grande que la lucha por erradicar este tipo de violencia se ha convertido en una parte fundamental de
la agenda feminista mexicana. Esto fue muy claro en la protesta del pasado 16 de agosto cuando, aunque se
convocó a una demostración de denuncia por la violación de una menor de edad por cuatro policías, gran parte
de las exigencias eran por un México libre de feminicidios.
Es importante recordar que los conceptos feministas son producto de los movimientos feministas. Sin embargo,
una vez que los conceptos feministas aparecen en la escena, estos pueden cambiar a los propios movimientos
feministas, como es el caso de la historia de la relación entre los feminismos mexicanos y el concepto de
feminicidio. Así, se puede afirmar que los feminismos son el producto de la invención de conceptos por medio
de la cual se denominan aspectos de la realidad con el objetivo de buscar la manera de cambiarla. El carácter
de invención de los conceptos sociopolíticos feministas es justamente aquello que los hace tan interesantes, ya
que su desarrollo como categorías históricas, sociales, culturales, jurídicas y de justicia social se convierte en un
proceso complejo de visibilización de las condiciones de desigualdad que sufren diferentes sujetos sexuados en
la sociedad.
Es menester fundamental entender la historia conceptual propia del concepto de feminicidio en nuestro
contexto para poder debatir adecuadamente en la esfera pública sobre las necesidades y exigencias que como
ciudadanía mexicana nos compete. Al tomar en consideración la historicidad de los conceptos feministas y su
contingencia histórica, es decir, el espacio temporalidad que los circunscribe a razones y particularidades de
creación y acción, se esclarece su popularidad, así como la realidad que ellos buscan señalar y estudiar. Los
conceptos femicide y feminicidio son diferentes entre sí y no se refieren al mismo tipo de realidad. Igualmente,
este es el caso con la mayor parte de las definiciones que vemos de filicidio, femicide o feminicidio en contextos
nacionales variables, ya que cada país y cada contexto ha redefinido el concepto a su necesidad. La idea es la
misma el asesinato de mujeres por razones de género pero las causas y las consecuencias son las que cambian,
y en ello reposa precisamente el potencial conceptual.
Muchos se quejaron de que durante algunas semanas después
de la marcha del 16 de agosto, se leyera en el Ángel de la
Independencia “México Feminicida.” A algunos les pareció desagradable, a otros les pareció una falta de
respeto, pero a muchos otros nos pareció más que acertado y, además, totalmente respaldado: las cifras no
mienten y tampoco lo hacen nuestras experiencias como sujetos sexuados en México; nuestro país sigue sin
tener la infraestructura para garantizar a las mujeres una vida sin violencia de género y sin violencia en general.
Crónica de la anti turista. El día en que hice todo lo que me dijeron que no hiciera en Ciudad de México
Nunca setoman taxis en lacalle.Si los tomas, nunca de noche. Tampoco lloviendo (aquí algosucede con lalluvia
que transforma todo tipo de comportamiento automovilístico). Todas estas, son indicaciones para un turista
común al llegar a Ciudad de México. La anti turista las escuchó, pero a medias.
El feminicidio se trata de la muerte violenta de una mujer por razones de género y que se encuentra tipificado
el Código Penal Federal desde el 2012.
Está en el artículo 325 y el delito debe llevar las siguientes características:
-Signos de violencia sexual o cualquier tipo.
-Lesiones o mutilaciones infamantes o degradantes, previas o posteriores a la privación de la vida o actos de
necrofilia.
-Antecedentes de cualquier tipo de violencia en el ámbito familiar, laboral, escolar, del agresor en contra de la
víctima.
-Que entre la víctima y el agresor hayan tenido una relación sentimental, afectiva o de confianza.
-Amenazas relacionadas con el hecho delictuoso, acoso o lesiones del agresor en contra de la víctima.
-Que la víctima haya sido incomunicada durante algún periodo de tiempo, previo a su muerte.
-El cuerpo de la víctima sea expuesto o exhibido en un lugar público.
Quien cometa el delito de feminicidio recibirá entre 40 y 60 años de prisión y hasta 1000 días de multa,
perdiendo derechos con relación a la víctima, incluyendo los de carácter sucesorio.
Si no se acreditan las características de feminicidio, la persona será inculpada de homicidio.
Por su parte, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), señaló que la muerte de mujeres deben
investigarse bajo los siguientes criterios:
-Identificar conductas que causaron la muerte de la mujer.
-Verificar presencia o ausencia de motivos o razones de género que originan o explican la muerte de la mujer.
-Preservar evidencia específica para determinar su hubo violencia sexual.
-Hacer las pruebas periciales pertinentes para determinar la víctima era parte de un contexto de violencia.
En la Ciudad de México y Estado de México, el feminicidio está contemplado en el artículo 148 Bis y artículo 242
Bis de sus respectivos códigos penales.
El feminicidio es la más grave manifestación de la violencia basada en género y es un fenómeno bastante
extendido, que va aumentando sistemáticamente en el país y en la región. Siete países de América Latina lo han
tipificado como delito, lo cual tiene ventajas ya que facilita que en la investigación y en el proceso judicial se
consideren factores y variables distintos a los que se toman en cuenta cuando se aborda un homicidio y que
responden a la especificidad de este delito. Asimismo, hace posible que se visibilice el trasfondo de género que
hay detrás de estos delitos y que se identifique a las mujeres como sujetas de protección, entre otras ventajas.
Mi conclusión es que debemos de no normalizar esta situación ya que cada día desaparecen más y más mujeres
por el simple hecho de ser mujer claro que a todos nos inculcan valores desde pequeños pero nuestros padres
no estarán toda la vida detrás de nosotros.
Se trata de un sentimiento de odio hacia las mujeres tan fuerte que puede conducir al asesinato con el objetivo
de eliminar a cualquier individuo de ese género
Sin embargo estos no son los únicos feminicidios cometidos, ya que las estadísticas oficiales no incluyen los
crímenes cometidos por padres o hijos o por los clientes de prostitución así como los de los proxenetas. Es por
ello que resulta tan importante observar estos feminicidios desde la óptica adecuada, ya que muchos crímenes
de género tienden a pasar inadvertidos.
La no utilización de la categoría feminicidio en estos casos lleva a que no se conozcan las características
concretas de esta clase de crímenes, ya que ni mucho menos todos los tipos de violencia contra las mujeres
terminan en asesinato como así parecen indicar las fuentes oficiales.
La violencia descripta en las escalas de abuso no se ejerce por separado si no de manera múltiple y simultánea
abarcando siempre aspectos físicos y psicológicos.
Todas las mujeres deben tener en cuenta estas situaciones si ven sumidas en ellas, deben buscar al hombre
violento y buscar la ayuda necesaria para salir de esos tipos de situaciones.
Feminicidio es la palabra que definen las muertes por hechos de violencia de las mujeres que no han tenido
oportunidad de esas situaciones. Hagamos vales nuestros derechos.
El estado debería reconocer de inmediato esta problemática, dando soluciones de fondo que logren proteger
tan difícil situación citando a toda entidad pública.
La cotidianidad de este problema no debe volverse costumbre, por lo contrario debe tomar la relevancia
necesaria para ser tenida en cuenta como uno de los problemas que en este momento aquejan esta sociedad.
El estado está en la obligación de proteger por medio de sus políticas, intervenir reconociendo que son
vulnerables y por tanto deben ser protegidas ante cualquier tipo de violencia.
La violación de derechos humanos en contra de las mujeres es desbordante, haciendo falta programas dirigidos
a disminuir la vulneración de todo derecho que proteja la mujer.
Las investigaciones deben tomar la relevancia correspondiente que merece tan delicada situación. Dando cifras
concretas y reales cosa que hasta el momento ese tipo de fuente es concreta.
En la parte penal también hay para este tipo de organizaciones un vacío jurídico al establecer que las leyes y
tipificación de los delitos no consideran las conductas que afectan a las mujeres.
Hay que tener en cuenta que estas definiciones de Feminicidio y femicidio se realizan desde un punto de vista
sociológico ya que en lo penal este término no está tipificado, motivo por el cual todos los defensores de este
tipo de flagelo buscan que sea reconocido dentro del ámbito de lo penal como un delito diferente del
homicidio, que se modifique solo para esa clase de conducta en contra de la mujeres.
El Feminicidio no es una problemática de las mujeres solamente, sino de toda una sociedad, que como núcleo
fundamental de un estado debe tener garantizados los derechos humanos, en este caso los de las mujeres.
La dignidad humana como uno de los pilares fundamentales del estado social de derecho está siendo olvidada
por los legisladores, se debe tener la suficiente conciencia social, analizada y estudiada desde lo jurídico,
criminológico, político entre otros, para diferenciar entre los delitos como las muertes violentas por cualquier
causa, con excepción de los cometidos por razones de género, como lo es el Feminicidio.

Feminicidio

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    El Gobierno deAndrés Manuel López Obrador ha reconocido este lunes que la violencia que sufren las mujeres en México sigue en aumento. En los primeros cinco meses de 2021, los feminicidios se han incrementado un 7,1% con respecto al mismo periodo del año anterior, según los datos que ha aportado la secretaria de Seguridad Pública, RosaIselaRodríguez. De enero a mayo, 423 mujeres han sido asesinadas por razón de su género. Otros delitos como las violaciones todavía han crecido más: un 30% en comparación con los mismos meses de 2020, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. La violencia contra las mujeres se ha convertido en un tema espinoso para el Gobierno mexicano. Los desaires del Ejecutivo van desde el blindaje del Palacio Nacional ante la manifestación del 8 de marzo hasta la constante minimización del presidente de los problemas que afectan a las mexicanas exclusivamente por su género. Pero este lunes, López Obrador ha tenido que aceptarlo desde su conferencia matutina: “Ha habido un incremento en feminicidios, lamentablemente, y en violencia familiar”. Rodríguez ha presentado hoy las cifras de la secretaria de Seguridad Pública en materia de feminicidios que incluyen 11 mujeres más asesinadas que las que agrupa el Secretariado Ejecutivo en su informe de mayo. De los 423 asesinatos de mujeres, el 57,4% de los casos se concentra en ocho entidades: Morelos, Sonora, Quintana Roo, Colima, Jalisco, Sinaloa, San Luis Potosí y Chiapas. Y un 8% de ellos ha tenido lugar en solo cinco ciudades (Culiacán, Tijuana, Juárez, Guadalajara y Monterrey). El delito de feminicidios, acuñado en México por la antropóloga Marcela Lagarde, con base en el término inglés femicide originado en 1976, está tipificado en el país desde 2012. Y hace referencia a los asesinatos cometidos contra mujeres, niñas y ancianas por el hecho de ser mujeres. “Hay una violencia extrema contra ellas no porque estén en una guerra o en un conflicto armado, sino por su condición de género”, explicaba Lagarde. Este lunes, la secretaria de Seguridad ha reiterado el plan del Gobierno para acabar con esta lacra, que incluye un gabinete de género para avanzar en la agenda de los derechos de las mujeres y 100 integrantes de la Guardia Nacional que ayudan a las fiscalías estatales especializadas en estos crímenes. Además, ha destacado que en entidades como Ciudad de México, todo homicidio, cuya víctima es mujer, se inicia como feminicidios.
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    Feminicidio se refiereal asesinato de una mujer por el hecho de serlo, el final de un continuum de violencia y la manifestación más brutal de una sociedad patriarcal. Este fenómeno ha sido clasificado según la relación entre víctima y victimario en cuatro categorías: Feminicidio de pareja íntima, Feminicidio de familiares, Feminicidio por otros opresiones que viven las mujeres día a día. El feminicidio hace parte de las múltiples y complejas violencias contra las mujeres, y no puede entenderse sólo como un asesinato individual, sino como la expresión máxima de esa violencia, en la conocidos y Feminicidio de extraños, todos estos atravesados por las diferentes que el sometimiento a los cuerpos de las mujeres y extinción de sus vidas tiene por objetivo mantener la discriminación y la subordinación de todas. Según el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, “el feminicidio se entiende como un fenómeno social, cultural y político que atenta contra la vida de las mujeres, es decir, es el asesinato de mujeres por parte de hombres que las matan por el hecho de ser mujeres”. Los feminicidios son asesinatos motivados por la misoginia y expresan situaciones extremas de violencia contra las mujeres y niñas con diversas formas de humillación, abandono, terror, maltrato físico y emocional, hostigamiento, abuso sexual, incesto, entre otros”. El otro día leí que en el mes de agosto se reportaron 129 feminicidios en la ciudad de Tijuana. No estoy segura de la confiabilidad de la fuente, pero no me cabe duda de que el concepto de feminicidio ha cambiado la historia de nuestro país. Yo crecí en un México donde existían los asesinatos de mujeres y de personas afeminadas, pero no había ni un solo feminicidio. La palabra, y por lo tanto el significado que engloba el concepto, sencillamente no existía. Esto puede parecer un problema semántico, pero la historia de los feminismos y de los movimientos sociales es clara al mostrar que la designación de las desigualdades vividas por medio de conceptos específicos fortalece las causas de lucha. Al asignarle un nombre propio al tipo de asesinato en el que el género de la víctima esa inestable conjugación de sexo biológico e identidad sociocultural juega el rol más importante, reconocemos que se trata de un fenómeno distinto a otras formas de violencia y podemos así buscar formas particulares para combatirlo. La importancia que tiene el concepto de feminicidio no es trivial, sobre todo para el contexto mexicano contemporáneo. Buena parte de la discusión pública sobre el tema consiste en debatir la validez del concepto, sus implicaciones, y las formas por medio de las cuales se lleva a juicio un caso de feminicidio. Entre tales preguntas, sin embargo, resulta fácil perder de vista que el concepto de feminicidio, como todos los conceptos, tiene una historia. ¿De dónde viene, pues, el concepto? ¿Cuándo y por quién fue inventado? ¿Qué cambios en
  • 4.
    significado ha sufridoel concepto y qué nos dicen estos cambios? Todas estas preguntas se pueden resolver por medio de la historia conceptual, una rama especializada en atender el cambio histórico por medio del estudio de la evolución de las definiciones de conceptos sociopolíticos. En general, el concepto de feminicidio designa el asesinato de mujeres por razones de género; es decir, el asesinato de mujeres porque son mujeres. La traza genealógica de la invención del concepto de feminicidio es decir, el primer uso registrado de la palabra ocurrió apenas hace 40 años, en 1976, cuando tres feministas radicales, dos norteamericanas y una libanesa, definieron el concepto en el “Primer Tribunal Internacional de Delitos Contra Las Mujeres” celebrado en Bélgica. Este congreso funcionó como un conversatorio masivo entre feministas provenientes de todos los continentes. Para entender este gesto definitorio, es importante recordar que los feminismos radicales de los años sesenta y setenta promovían una agenda de militancia política cuya plataforma se sostenía sobre el eslogan “lo personal es político.” El interés primordial de estos grupos de feministas era justamente llevar aquello que se consideraba personal, como por ejemplo la sexualidad, a la esfera política, donde se pudieran politizar las experiencias. Pronto, este intercambio de experiencias individuales se convirtió en una demanda colectiva de justicia, sobre todo de justicia sexual. En el Primer Tribunal, existió un conversatorio específico sobre femicide (distinto a feminicidio) propuesto por la feminista radical norteamericana Diana Russell en el cual se invitó a que tres mujeres dieran testimonios para poder definir el concepto. Debido al carácter colectivo de los conversatorios de los feminismos radicales de los años setenta, la definición de femicide fue también colectiva y en las memorias del tribunal quedó escrito que con el propósito de llenar el concepto de significado, Louise Merille leyó 17 noticias sobre este tipo de asesinatos que recopiló en películas y en periódicos de San Francisco; la poeta Pat Parker leyó su poema Womens lauchero el cual habló del asesinato de su propia hermana a manos de su marido; y una mujer libanesa, cuyo nombre no aparece en las memorias oficiales del Tribunal, dio dos ejemplos de cómo familiares hermanos y tíos asesinaban a las mujeres en el contexto libanés de la época. Fue por medio de estos tres testimonios y de las conversaciones que surgieron en el formato de un diálogo internacional sobre la violencia a las mujeres que el concepto femicide fue definido por primera vez en la historia. Sin embargo, la definición se estabilizó una vez que Russell publicó el libro Femicide: The Politics of Women Killing en 1992 donde definió el concepto como “misogyinist killing of women by men”: el asesinato misógino de mujeres perpetrado por hombres. Fue esta definición la que sería reinterpretada para el contexto mexicano.
  • 5.
    El concepto defeminicidio se popularizó en el marco de los acontecimientos de Ciudad Juárez. Entre 1993 y 2012 se registraron en Ciudad Juárez más de 700 asesinatos violentos de mujeres, de las cuales la mayoría presentaba evidencias de violencia sexual. Ante el desconcierto de la comunidad mexicana e internacional, así como ante la falta de conceptos que pudieran dar respuesta sobre el porqué de este tipo de asesinatos, la Dra. Marcela Lagarde y de los Ríos propuso enmarcar lo que sucedía como feminicidios, refiriéndose a la traducción del concepto femicide pero en un contexto diferente. Para que elconcepto de feminicidio tuviera repercusiones positivas sobre la realidad material, fue necesario sacarlo del ámbito meramente académico y convertirlo en un concepto legal. Por lo tanto, la antropóloga mexicana definió el concepto utilizando el discurso internacional sobre los derechos humanos de las mujeres. Así, por medio del estudio de la historia de las convenciones internacionales de derechos humanos y de derechos de las mujeres, la Dra. Lagarde señaló al Estado Mexicano como complaciente con los crímenes de género y con los feminicidios en razón de que el país no se encontraba (ni se encuentra aún) capacitado para garantizar a las mujeres el acceso a una vida sin violencia, a pesar de que se había comprometido a ello al firmar varias convenciones internacionales al respecto. A diferencia del casode femicide para las feministas en los setenta, en México ladefinición de feminicidio señala alEstado Mexicano como principal culpable por suincapacidad de salvaguardarla vida de las mujeres. Mediante la visibilizarían que organismos nacionales e internacionales le dieron a los casos de Ciudad Juárez, así como a la incapacidad del Estado de garantizar una vida sin violencia de género, México se convirtió en el primer país del mundo donde se creó una ley que tipificó y criminalizó el feminicidio como un delito específico producto de la violencia feminicida, definida en el Diario de la Federación como la forma más extrema de violencia hacia las mujeres producto de la violación de derechos humanos por conductas misóginas e impunidad que pueden culminar en el homicidio. De ahí en adelante fue cuestión de tiempo para que la exigencia por la justicia se convirtiera en una obligación democrática de la ciudadanía mexicana. Esto se puede analizar fácilmente en el incremento de las marchas feministas en contra de la violencia feminicida, así como en las exigencias de colectivos regionales y nacionales que buscan justicia para los familiares de las víctimas. El alcance del concepto de feminicidio en nuestro país ha sido tan grande que la lucha por erradicar este tipo de violencia se ha convertido en una parte fundamental de la agenda feminista mexicana. Esto fue muy claro en la protesta del pasado 16 de agosto cuando, aunque se convocó a una demostración de denuncia por la violación de una menor de edad por cuatro policías, gran parte de las exigencias eran por un México libre de feminicidios. Es importante recordar que los conceptos feministas son producto de los movimientos feministas. Sin embargo, una vez que los conceptos feministas aparecen en la escena, estos pueden cambiar a los propios movimientos
  • 6.
    feministas, como esel caso de la historia de la relación entre los feminismos mexicanos y el concepto de feminicidio. Así, se puede afirmar que los feminismos son el producto de la invención de conceptos por medio de la cual se denominan aspectos de la realidad con el objetivo de buscar la manera de cambiarla. El carácter de invención de los conceptos sociopolíticos feministas es justamente aquello que los hace tan interesantes, ya que su desarrollo como categorías históricas, sociales, culturales, jurídicas y de justicia social se convierte en un proceso complejo de visibilización de las condiciones de desigualdad que sufren diferentes sujetos sexuados en la sociedad. Es menester fundamental entender la historia conceptual propia del concepto de feminicidio en nuestro contexto para poder debatir adecuadamente en la esfera pública sobre las necesidades y exigencias que como ciudadanía mexicana nos compete. Al tomar en consideración la historicidad de los conceptos feministas y su contingencia histórica, es decir, el espacio temporalidad que los circunscribe a razones y particularidades de creación y acción, se esclarece su popularidad, así como la realidad que ellos buscan señalar y estudiar. Los conceptos femicide y feminicidio son diferentes entre sí y no se refieren al mismo tipo de realidad. Igualmente, este es el caso con la mayor parte de las definiciones que vemos de filicidio, femicide o feminicidio en contextos nacionales variables, ya que cada país y cada contexto ha redefinido el concepto a su necesidad. La idea es la misma el asesinato de mujeres por razones de género pero las causas y las consecuencias son las que cambian, y en ello reposa precisamente el potencial conceptual. Muchos se quejaron de que durante algunas semanas después de la marcha del 16 de agosto, se leyera en el Ángel de la Independencia “México Feminicida.” A algunos les pareció desagradable, a otros les pareció una falta de respeto, pero a muchos otros nos pareció más que acertado y, además, totalmente respaldado: las cifras no mienten y tampoco lo hacen nuestras experiencias como sujetos sexuados en México; nuestro país sigue sin tener la infraestructura para garantizar a las mujeres una vida sin violencia de género y sin violencia en general. Crónica de la anti turista. El día en que hice todo lo que me dijeron que no hiciera en Ciudad de México Nunca setoman taxis en lacalle.Si los tomas, nunca de noche. Tampoco lloviendo (aquí algosucede con lalluvia que transforma todo tipo de comportamiento automovilístico). Todas estas, son indicaciones para un turista común al llegar a Ciudad de México. La anti turista las escuchó, pero a medias. El feminicidio se trata de la muerte violenta de una mujer por razones de género y que se encuentra tipificado el Código Penal Federal desde el 2012. Está en el artículo 325 y el delito debe llevar las siguientes características: -Signos de violencia sexual o cualquier tipo.
  • 7.
    -Lesiones o mutilacionesinfamantes o degradantes, previas o posteriores a la privación de la vida o actos de necrofilia. -Antecedentes de cualquier tipo de violencia en el ámbito familiar, laboral, escolar, del agresor en contra de la víctima. -Que entre la víctima y el agresor hayan tenido una relación sentimental, afectiva o de confianza. -Amenazas relacionadas con el hecho delictuoso, acoso o lesiones del agresor en contra de la víctima. -Que la víctima haya sido incomunicada durante algún periodo de tiempo, previo a su muerte. -El cuerpo de la víctima sea expuesto o exhibido en un lugar público. Quien cometa el delito de feminicidio recibirá entre 40 y 60 años de prisión y hasta 1000 días de multa, perdiendo derechos con relación a la víctima, incluyendo los de carácter sucesorio. Si no se acreditan las características de feminicidio, la persona será inculpada de homicidio. Por su parte, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), señaló que la muerte de mujeres deben investigarse bajo los siguientes criterios: -Identificar conductas que causaron la muerte de la mujer. -Verificar presencia o ausencia de motivos o razones de género que originan o explican la muerte de la mujer. -Preservar evidencia específica para determinar su hubo violencia sexual. -Hacer las pruebas periciales pertinentes para determinar la víctima era parte de un contexto de violencia. En la Ciudad de México y Estado de México, el feminicidio está contemplado en el artículo 148 Bis y artículo 242 Bis de sus respectivos códigos penales. El feminicidio es la más grave manifestación de la violencia basada en género y es un fenómeno bastante extendido, que va aumentando sistemáticamente en el país y en la región. Siete países de América Latina lo han tipificado como delito, lo cual tiene ventajas ya que facilita que en la investigación y en el proceso judicial se consideren factores y variables distintos a los que se toman en cuenta cuando se aborda un homicidio y que
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    responden a laespecificidad de este delito. Asimismo, hace posible que se visibilice el trasfondo de género que hay detrás de estos delitos y que se identifique a las mujeres como sujetas de protección, entre otras ventajas.
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    Mi conclusión esque debemos de no normalizar esta situación ya que cada día desaparecen más y más mujeres por el simple hecho de ser mujer claro que a todos nos inculcan valores desde pequeños pero nuestros padres no estarán toda la vida detrás de nosotros. Se trata de un sentimiento de odio hacia las mujeres tan fuerte que puede conducir al asesinato con el objetivo de eliminar a cualquier individuo de ese género Sin embargo estos no son los únicos feminicidios cometidos, ya que las estadísticas oficiales no incluyen los crímenes cometidos por padres o hijos o por los clientes de prostitución así como los de los proxenetas. Es por ello que resulta tan importante observar estos feminicidios desde la óptica adecuada, ya que muchos crímenes de género tienden a pasar inadvertidos. La no utilización de la categoría feminicidio en estos casos lleva a que no se conozcan las características concretas de esta clase de crímenes, ya que ni mucho menos todos los tipos de violencia contra las mujeres terminan en asesinato como así parecen indicar las fuentes oficiales. La violencia descripta en las escalas de abuso no se ejerce por separado si no de manera múltiple y simultánea abarcando siempre aspectos físicos y psicológicos. Todas las mujeres deben tener en cuenta estas situaciones si ven sumidas en ellas, deben buscar al hombre violento y buscar la ayuda necesaria para salir de esos tipos de situaciones. Feminicidio es la palabra que definen las muertes por hechos de violencia de las mujeres que no han tenido oportunidad de esas situaciones. Hagamos vales nuestros derechos. El estado debería reconocer de inmediato esta problemática, dando soluciones de fondo que logren proteger tan difícil situación citando a toda entidad pública. La cotidianidad de este problema no debe volverse costumbre, por lo contrario debe tomar la relevancia necesaria para ser tenida en cuenta como uno de los problemas que en este momento aquejan esta sociedad. El estado está en la obligación de proteger por medio de sus políticas, intervenir reconociendo que son vulnerables y por tanto deben ser protegidas ante cualquier tipo de violencia. La violación de derechos humanos en contra de las mujeres es desbordante, haciendo falta programas dirigidos a disminuir la vulneración de todo derecho que proteja la mujer. Las investigaciones deben tomar la relevancia correspondiente que merece tan delicada situación. Dando cifras concretas y reales cosa que hasta el momento ese tipo de fuente es concreta.
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    En la partepenal también hay para este tipo de organizaciones un vacío jurídico al establecer que las leyes y tipificación de los delitos no consideran las conductas que afectan a las mujeres. Hay que tener en cuenta que estas definiciones de Feminicidio y femicidio se realizan desde un punto de vista sociológico ya que en lo penal este término no está tipificado, motivo por el cual todos los defensores de este tipo de flagelo buscan que sea reconocido dentro del ámbito de lo penal como un delito diferente del homicidio, que se modifique solo para esa clase de conducta en contra de la mujeres. El Feminicidio no es una problemática de las mujeres solamente, sino de toda una sociedad, que como núcleo fundamental de un estado debe tener garantizados los derechos humanos, en este caso los de las mujeres. La dignidad humana como uno de los pilares fundamentales del estado social de derecho está siendo olvidada por los legisladores, se debe tener la suficiente conciencia social, analizada y estudiada desde lo jurídico, criminológico, político entre otros, para diferenciar entre los delitos como las muertes violentas por cualquier causa, con excepción de los cometidos por razones de género, como lo es el Feminicidio.