El feng shui es una práctica antigua que busca armonizar la energía individual y el entorno para mejorar la calidad de vida, la prosperidad y el bienestar emocional. Se basa en la correcta disposición de elementos arquitectónicos y decorativos, integrando tradiciones de la astrología, arquitectura y psicología ambiental. Su aplicación puede traer beneficios como la mejora de la salud, la disminución del estrés y el enriquecimiento de las relaciones personales.