Fernanda le escribe una carta a su antiguo profesor Lince contándole sobre su vida. Ahora tiene 37 años, está casada y tiene tres hijas de 14, 9 y 5 años. Trabaja como pediatra y estudia para ser abogado. Quiere ayudar a madres que demandan a los padres de sus hijos, ya que su propio padre no la reconoció. Está organizando una fiesta especial para los 15 años de su hija mayor para que pueda disfrutarlo con sus amigos.