Formatear un disco duro elimina todos los archivos y particiones existentes para prepararlo para la instalación o reinstalación de un sistema operativo. En Windows, el proceso de formateo se realiza a través de las pantallas de instalación y permite crear nuevas particiones y seleccionar el tipo de formateo, ya sea FAT32 o NTFS. Una vez instalado el sistema operativo, también es posible formatear particiones existentes a través del Administrador de discos o del Explorador de archivos.