Este documento discute la necesidad de que México diversifique sus fuentes de energía eléctrica para reducir su dependencia de los hidrocarburos. Actualmente, México genera el 67% de su electricidad quemando petróleo y gas, pero sus reservas solo durarán 13 años más al ritmo actual. El documento argumenta que México debe invertir más en energía eólica, nuclear y otras fuentes renovables como la geotérmica y solar para asegurar un suministro sostenible de electricidad en el futuro.