La fuente de poder proporciona la energía necesaria para que funcione una computadora, recibiendo corriente alterna de la red eléctrica y convirtiéndola en voltajes continuos más bajos como 5-12V para alimentar los diferentes componentes. Maneja voltajes positivos como +12V y +3.3V para hacer funcionar motores y componentes digitales. Un problema frecuente en fuentes de mala calidad es que generan salidas de energía inestables que sobrecalientan los sistemas y causan fallas.