Este documento define los gadgets como dispositivos pequeños y prácticos con una función específica. Explica que aunque el término proviene del inglés, no está recogido en el diccionario de la Real Academia Española. Traza la historia de los gadgets desde su acuñación en 1884 por una compañía que vendía réplicas de la Estatua de la Libertad, hasta su evolución en las últimas décadas hacia dispositivos más minimalistas que caben en un teléfono móvil.