El documento critica fuertemente los grandes aumentos salariales que los diputados de la Asamblea Legislativa de El Salvador se otorgaron a sí mismos, mientras que solo aprobaron pequeños incrementos al salario mínimo. Detalla los nuevos salarios de los diputados y las amplias prestaciones que ellos y su personal reciben a costa del presupuesto público, sin consultar a los ciudadanos. También contrasta esto con los bajos aumentos al salario mínimo para los sectores de maquila, comercio, industria y agropec