Una pareja recientemente casada descubre que uno de sus gemelos recién nacidos es sordomudo. Viajan a Estados Unidos para que el niño sea tratado por un especialista, pero durante un paseo por Central Park, una pelota golpea al niño en la cabeza y, para sorpresa de todos, comienza a hablar maldiciendo. La madre envía un telegrama a su marido contándole la noticia.