Los padres esperaban que su hija fuera una mujer capaz y fuerte. Cuando nació, trajo gran alegría a la familia. A lo largo de su vida, la hija ha estado rodeada del amor y apoyo incondicional de sus padres. Desde pequeña, ha sido extrovertida, sin miedo y siempre ha enseñado con su ejemplo de amor. Aunque reconocen que a veces es perezosa y desordenada, sus padres confían en que continuará creciendo para convertirse en la gran mujer que siempre supieron que sería.