El documento lamenta la muerte del "Sentido Común" debido a reglas bien intencionadas pero ineficaces que deterioraron su salud, como reportes excesivos de abuso y falta de disciplina en las escuelas. Su condición empeoró cuando los padres atacaron a los maestros y las escuelas necesitaron permisos excesivos. Finalmente murió cuando valores como los Diez Mandamientos se volvieron risibles y los criminales recibieron mejor trato que sus víctimas. Pocos asistieron a su funeral porque pocos se dieron cuenta que