El documento presenta un desafío para las personas a acercarse más a Dios y compartir su mensaje con otros, a pesar de que a menudo es más fácil compartir otras cosas menos significativas. Señala que aunque damos $1,000 a la iglesia fácilmente, cuestionamos lo que dice la Biblia. También dice que aunque es difícil aprender a orar, aprendemos chistes fácilmente. Finalmente, desafía a las personas a reenviar el mensaje si aman a Dios y no sienten vergüenza de reconocer lo que ha