Este documento resume la historia de la devoción a Nuestra Señora del Rosario. Comenzó cuando la Virgen se le apareció a Santo Domingo de Guzmán y le enseñó el rosario como una forma de oración. Más tarde, se le atribuyeron varias victorias militares como la Batalla de Lepanto. Los papas han fomentado esta devoción a lo largo de los siglos, incluyendo a la Virgen del Rosario en la letanía y declarándola patrona de las batallas.