Derf era un niño alegre que vivía en una comuna y le gustaba jugar fútbol, pero después de un partido fue picado por mosquitos que le transmitieron un virus. Afortunadamente, su sistema inmunológico detectó el virus a tiempo y sus órganos lo ayudaron a eliminarlo antes de que causara una enfermedad más grave. A pesar del incidente, Derf siguió siendo un buen estudiante y deportista apasionado por el fútbol.