Holanda y Irán son países con características geográficas, demográficas y económicas distintas. Holanda se encuentra en Europa occidental, con la mitad de su territorio por debajo del nivel del mar. Tiene una densa población y una economía desarrollada basada en la agricultura y la industria. Irán se ubica en Asia occidental, dominado por mesetas y montañas. Su economía depende del petróleo y gas, aunque también tiene industrias como la petroquímica y la construcción.