El documento aborda el caso judicial de Datxu Peris, quien enfrenta acciones legales por una reflexión publicada tras la muerte del torero Víctor Barrio, en la que critica la tauromaquia, declarando que este oficio causa muertes y sufrimiento a los toros. La Fundación del Toro de Lidia intenta distorsionar sus palabras y utilizar judicialmente la muerte de Barrio para silenciar la lucha antitaurina, alegando un ataque al honor, mientras que los defensores de Peris argumentan que su derecho a la libertad de expresión debe ser protegido. Se denuncia la instrumentalización de la justicia y se resalta la importancia de defender los derechos civiles y la opinión crítica sobre prácticas consideradas crueles e inhumanas.