El documento define la basura electrónica como cualquier dispositivo eléctrico al final de su vida útil, según la OCDE, o cualquier componente electrónico que ya no puede cumplir su función original, según la convención de Basilea. Explica que los desechos electrónicos contienen cientos de materiales naturales y sintéticos, algunos de los cuales son tóxicos como el plomo, arsénico, cadmio y cromo cuando se usan en la fabricación de dispositivos. La contaminación por estos materiales tóxicos