Uno crece cuando acepta la realidad y tiene la voluntad de trabajar para cambiar su destino, construyendo lo que tiene por delante y proyectando el futuro. También crece cuando se supera, valora y da frutos, imponiéndose metas sin importar comentarios negativos o prejuicios. Uno crece cuando ayuda a los demás, se conoce a sí mismo y da más de lo que recibe a la vida.