El documento describe el gran incendio que asoló la ciudad de Guayaquil, Ecuador en 1896, destruyéndolo todo. También analiza la alta tasa de incendios en Guayaquil entre 2002-2005, atribuyéndolos principalmente a instalaciones eléctricas defectuosas y tanques de gas dañados. Finalmente, destaca que en 2011 los incendios aumentaron un 125% debido a factores como el mal manejo de aparatos electrónicos y la vulnerabilidad de las estructuras, especialmente en los sectores marginales.