La infidelidad es vista como una traición que resulta de la crisis en la pareja y no únicamente como un fallo de uno de los cónyuges. El artículo examina factores predisponentes y la posibilidad de que la infidelidad se interprete como una manifestación de problemas en la relación, además de sus consecuencias. Se argumenta que, a pesar de que la infidelidad puede llevar a crisis, no necesariamente resulta en la ruptura de la pareja, y puede incluso fortalecerla si se aborda adecuadamente.