La identidad digital está formada por todos los datos e información que una persona utiliza en Internet. Tiene beneficios como facilitar la comunicación y encontrar trabajo, pero también riesgos como el robo de identidad, ciberacoso, exposición excesiva de datos personales y adicción a las redes sociales. Es importante establecer contraseñas seguras y no proporcionar demasiada información personal para reducir estos riesgos.