El documento presenta los efectos positivos y negativos de la música pop en los adolescentes. Por un lado, la música pop puede influir en los jóvenes para que adopten comportamientos estereotipados como la delgadez o el consumo de drogas. Sin embargo, también puede estimular el cerebro y dar más autoestima. El documento concluye que los jóvenes deben escuchar la música pop de forma crítica y no imitar conductas negativas de los artistas.