El Internet no almacena información directamente, sino que sirve como medio de comunicación entre servidores y dispositivos que almacenan y distribuyen la información a través de pequeños paquetes. Los servidores almacenan y distribuyen datos, aplicaciones e información a los usuarios que solicitan recursos a través de URLs, y existen diferentes tipos de conexión y protocolos de comunicación como HTTP y FTP para establecer esta transferencia de datos.