El documento analiza la vida del aviador y magnate Howard Hughes y argumenta que no padecía de un trastorno obsesivo compulsivo (TOC) sino que tenía un carácter visionario. Discute que las excentricidades de Hughes estaban relacionadas con su genio e interés por apostar por sus visiones del futuro en lugar de actuar de forma segura como lo haría alguien con un TOC. Finalmente, señala que a diferencia de un neurótico obsesivo, Hughes no mostraba culpa u otras emociones negativas sino que simplemente no podía dejar de