Juan Fernández, un archipiélago chileno con aproximadamente 800 habitantes y cuya principal actividad es la pesca de langosta, sufrió una devastadora destrucción tras el tsunami del 27 de marzo de 2010, que arrasó su única iglesia evangélica. A pesar de las pérdidas, la comunidad cristiana se muestra resiliente, unida por la fe y la esperanza en la recuperación, apoyada por la Sociedad Bíblica Chilena (SBCH) que ha proporcionado materiales bíblicos. La misión incluyó un viaje de apoyo para compartir la palabra de Dios y fortalecer la comunidad, especialmente a los niños que asisten a la iglesia.