La artista argentina Ivonne Tejerina pinta acuarelas de bodegones mínimos que evocan el poder de la técnica de la aguada en un entorno sutil y sensual, mostrando objetos de cristal y frutas con tonos rosados, amarillos, blancos, verdes, azules y violáceos. Sus obras transmiten una idea de sensibilidad estudiada a través de la evidencia de los colores.