Este documento es una invocación al Espíritu Santo para que llene los corazones de los fieles con su fuego de amor y renueve todas las cosas. Pide que Dios envíe su Espíritu para crear y renovar. También incluye varias citas del Papa Francisco sobre la juventud mexicana, describiéndolos como la riqueza más valiosa del país y exhortándolos a no soltar la mano de Jesucristo.