Este poema expresa que el autor ya no quiere jugar de una manera competitiva o agresiva donde solo gana el que llega primero, lastima a los demás o no le importa dejar a otros sin recompensa. En cambio, el autor solo quiere jugar para divertirse, encontrar la risa perdida y dejar pasar el sol. El poema también enfatiza que la infancia es un tiempo de inocencia, exploración y aprendizaje.