Yo soy Juan
Atampam
Padecí todo el
Cristo de mi
raza en Tixán
Señor del universo, sentimos
más helada tu sonrisa
Basta! Ya no más golpes
ni humillasiones.
Aprender estas habilidades
te permitirá consentir a los
mestizos vanidosos
Partidaendosparano
recibirnadaacambio,
soloporsuscaprichos
¡Hijo, Amor,
Cristo!
Cada quién debe
dedicarse a su
ocupación
Indias para la
cocina, hijas
para la casa.
Todo queda a nuestro
servicio para tener unas
tierras productivas.
Las noches más
oscuras que he
vivido han sido ver
como sufren las
mujeres de mi
pueblo.
Sólo nosotros hemos
sufrido el mundo
horrible de sus
corazones.
El obraje de telas, ponchos y
otros han sido nuestro sustento
en los días más difíciles.
Trabaje muy duro, para
amanecer un viernes
Santo encerrado sobre
un telar de vómito con
sangre.
¡Oh, Pachacámac,
Señor del Universo!
Óyeme, escúchame.
Como el venado
herido por la sed te
busco sólo a Ti te
adoro
Trabajen, para no
ser azotados, esto
es por su bien
Me tenían en trapiches,
moliendo caña. Y mis
hermanos bebían mi
sanguaza

Kimber comic

  • 1.
    Yo soy Juan Atampam Padecítodo el Cristo de mi raza en Tixán Señor del universo, sentimos más helada tu sonrisa Basta! Ya no más golpes ni humillasiones.
  • 2.
    Aprender estas habilidades tepermitirá consentir a los mestizos vanidosos Partidaendosparano recibirnadaacambio, soloporsuscaprichos ¡Hijo, Amor, Cristo! Cada quién debe dedicarse a su ocupación Indias para la cocina, hijas para la casa.
  • 3.
    Todo queda anuestro servicio para tener unas tierras productivas. Las noches más oscuras que he vivido han sido ver como sufren las mujeres de mi pueblo. Sólo nosotros hemos sufrido el mundo horrible de sus corazones. El obraje de telas, ponchos y otros han sido nuestro sustento en los días más difíciles. Trabaje muy duro, para amanecer un viernes Santo encerrado sobre un telar de vómito con sangre.
  • 4.
    ¡Oh, Pachacámac, Señor delUniverso! Óyeme, escúchame. Como el venado herido por la sed te busco sólo a Ti te adoro Trabajen, para no ser azotados, esto es por su bien Me tenían en trapiches, moliendo caña. Y mis hermanos bebían mi sanguaza