En septiembre de 1930, Aleister Crowley escribió una carta a su compañera 'la mujer escarlata', simulando su suicidio en boca del infierno en Cascais. La carta fue publicada en periódicos nacionales e internacionales, buscando dar credibilidad a su situación y la conexión con el poeta Fernando Pessoa y el periodista Augusto Ferreira Gomes. Además, se menciona a Antonio da Silva, quien sacrificó su vida en 1963 para salvar a otros del mar.