La Capilla Loretto en Santa Fé, Nuevo México, Estados Unidos, alberga una escalera misteriosa que se construyó milagrosamente sin clavos ni pegamento por un carpintero desconocido en respuesta a las oraciones de las hermanas. La escalera, que lleva existiendo 130 años, no tiene soporte central y su equilibrio y madera no tienen explicación, lo que la ha convertido en un destino de peregrinación que atrae a 250.000 visitantes anualmente.