La ética es fundamental para guiar el desarrollo tecnológico de manera que preserve la humanidad. Los valores éticos determinan los límites y posibles conflictos de la tecnología e indican cómo puede usarse para promover el desarrollo social equitativo y la justicia sin dañar el medio ambiente. La tecnología por sí sola no es buena ni mala; depende de los valores humanos que la dirijan para decidir si beneficia o perjudica a la sociedad.