La Primera Guerra Mundial terminó en 1918 con la victoria de la Triple Entente sobre las Potencias Centrales. El Tratado de Versalles de 1919 impuso fuertes demandas a Alemania, incluyendo el pago de reparaciones de guerra, la reducción del ejército y la cesión de territorios. El tratado también reconoció la independencia de nuevos estados surgidos del desmembramiento del Imperio Austro-Húngaro y el Imperio Ruso.