Alex era un chico de 14 años que usaba una silla de ruedas debido a un accidente. Su sueño era ser basquetbolista profesional, pero sentía que su discapacidad se lo impedía. Un día, sus amigos lo invitaron a jugar baloncesto y demostró tener talento a pesar de su problema. Su madre grabó el partido y envió el video a un club de baloncesto para discapacitados, quienes invitaron a Alex a unirse al equipo.