Walico era un niño de 11 años que le gustaba la escuela y quería participar en el desfile escolar con motivo de las fiestas patrias. Sin embargo, su familia era pobre y él carecía del uniforme reglamentario y los zapatos necesarios. Walico decidió pedirle el uniforme a su padre, un albañil malhumorado, pero este se enojó y le gritó, haciendo que Walico se sintiera solo y decidiera no volver a la escuela y trabajar para obtener lo que necesitara por sí mismo.