La CPU (unidad central de procesamiento) interpreta las instrucciones de los programas y procesa los datos. Originalmente, los primeros CPUs estaban diseñados a la medida como parte de una computadora y requerían varios chips. La operación fundamental de la mayoría de los CPUs es ejecutar un programa mediante cuatro pasos: obtener (fetch), decodificar, ejecutar e informar (writeback). Existen dos tipos principales de CPUs, CISC y RISC, diferenciados por la cantidad de ciclos necesarios para ejecutar instrucciones. La historia de