La asamblea aprobó la ley de simplicidad tributaria que entrará en vigencia en enero de 2020, a pesar de un intenso debate marcado por tensiones y acusaciones de hostigamiento entre los legisladores. Se votaron 13 observaciones al veto presidencial, aprobando varias objeciones, pero no se logró consenso sobre el cobro de dividendos correspondiente a 2019. A pesar de críticas a la conducción de la Comisión de Régimen Económico, la ley fue respaldada por un número considerable de votos positivos.