Satanás fue originalmente un ángel perfecto y hermoso creado por Dios llamado Lucifer. Ocupaba un alto rango entre los querubines y reflejaba la gloria de Dios. Sin embargo, se enorgulleció por su belleza y deseó elevarse por encima de Dios para gobernar el cielo, la tierra y los ángeles. Esto llevó a su rebelión y caída del cielo, convirtiéndose en el diablo.