El documento describe el día en que el autor se enteró de la muerte de Pedro Infante mientras caminaba por la playa de Rio Chico. Encontró un periódico que anunciaba la noticia y se lo mostró a su tía Rosarito, quien se puso pálida y comenzó a llorar. Esto llevó a su tía a decidir regresar de inmediato a Caracas, terminando así sus vacaciones.