La prehistoria de la televisión comenzó a finales del siglo XIX cuando investigadores en varios países buscaban transmitir imágenes a distancia del mismo modo que se había logrado con el sonido. Hacia 1920 surgieron dos modelos de televisión: la mecánica y la electrónica. La televisión mecánica, basada en el disco de Nipkow, fue el primer sistema en funcionar pero tuvo baja definición, mientras que la electrónica, basada en el iconoscopio, demostró ser superior en calidad de imagen. Tras la Segunda