La tradición de quemar Judas en México durante el Sábado Santo conmemora la limpieza obtenida mediante el fuego y prepara para el Año Nuevo. Los Judas son muñecos que representan a Judas Iscariote o figuras públicas impopulares, hechos de cartón y decorados con pintura roja y negra, aunque su fabricación varía entre pueblos. La Inquisición española quemaba muñecos en representación de herejes fugitivos condenados al infierno.