Este documento resume las palabras del predicador, hijo de David, rey en Jerusalén. Expresa que todo es vanidad y que el hombre no obtiene ningún provecho de su trabajo bajo el sol. Afirma que aunque las generaciones pasan, la tierra permanece, y que el ciclo natural del sol, el viento y los ríos se repite sin cesar. Nada es realmente nuevo, solo se repite lo que ya ha ocurrido.