El documento describe las características de una verdadera conversión versus un falso reavivamiento. Una verdadera conversión resulta en un cambio interno genuino evidenciado por nuevos frutos en la vida, mientras que un falso reavivamiento solo produce un cambio externo o emocional temporal. También señala que el descuido de las verdades bíblicas, especialmente en relación con la ley y el pecado, creó un ambiente para que prosperen los falsos reavivamientos.