Este poema describe la intensa pasión y deseo que siente el autor hacia su amada, comparando sus labios con un rojo carmesí. A pesar de que el destino los obliga a distanciarse, el autor se mantiene fuerte gracias a la esperanza que le da su amor. El poema evoca recuerdos felices de besos y paseos de otoño, aunque ahora solo queda el arrepentimiento de admirar sus labios carmesíes desde la distancia.