Los diputados salvadoreños acordaron un aumento salarial significativo de $1,800 a $2,900, mientras que el pueblo solo recibe aumentos de $5. El documento denuncia este aumento como un abuso y una falta de respeto hacia el pueblo salvadoreño, que trabaja arduamente por sueldos miserables. Pide al pueblo unirse contra los abusos del gobierno y los legisladores corruptos que se enriquecen a costa del sufrimiento del pueblo.