Este documento presenta una lección de vida sobre no juzgar cosas rápidamente a través de la historia de cuatro hijos que visitan un árbol de peras en diferentes estaciones y lo describen de maneras diferentes. Al final, su padre les explica que todos tenían razón porque solo vieron una estación cada uno, y que para entender realmente algo se debe experimentar sus diferentes etapas a lo largo del tiempo. La moraleja es no dejar que el dolor de una temporada destruya la alegría de las demás y no juzgar la vida basándose solo en una parte