Los niños aprendieron que los hombres prehistóricos cazaban mamuts y otros animales con lanzas hechas de madera y piedra, vivían en cuevas para protegerse del clima, y pintaban en las paredes de las cuevas con pigmentos naturales. Las mujeres y los niños recolectaban frutos mientras los hombres cazaban. Con el tiempo, los humanos prehistóricos desarrollaron habilidades como cocinar la carne, hacer ropa y adornos, y cultivar plantas.