Jesús expresa su frustración por la falta de fe, amor y obediencia de la humanidad a pesar de todo lo que ha hecho por ellos. Les recuerda que él es el camino, la verdad y la vida, pero no lo buscan, creen o disfrutan. A pesar de perdonarlos y ayudarlos constantemente, la humanidad se olvida de él, lo desobedece y lo ofende. Jesús pregunta qué más puede hacer por la humanidad.